"HISTORIA DE COMERCIO INTERNACIONAL"
COMERCIO INTERNACIONAL

HISTORIA
Los orígenes del comercio se remontan a finales del Neolítico, cuando se descubrió la agricultura. Al principio, la agricultura que se practicaba era una agricultura de subsistencia, donde las cosechas obtenidas eran las justas para la población dedicada a
los asuntos agrícolas. Sin embargo, a medida que iban incorporándose nuevos desarrollos tecnológicos al día a día de los agricultores, como por ejemplo la fuerza animal, o el uso de diferentes herramientas, las cosechas obtenidas eran cada vez mayores. Así llegó el momento propicio para el nacimiento del comercio, favorecido por dos factores:
Comercio e industria
Después de que los califas fatimíes conquistaron Egipto en el 969 y reformaron el sistema fiscal egipcio para estimular el comercio, la recuperación de las ciudades italianas ganó en rapidez. El comercio italiano se benefició en este período con la desorganización de las rutas del norte entre el Oriente Medio y Europa, que iban a través de Rusia a las regiones del Báltico. Nuevos invasores bloqueaban continuamente esas antiguas rutas. Como resultado, desde finales del siglo X, se hizo común en Europa la competencia entre mercaderes italianos y las pequeñas comunidades israelitas. La lana fue el material básico para la confección de ropas en el oeste de Europa, convertir la lana en ropa creó oportunidades de trabajo a los especialistas.
El mercado de la buena lana, desarrollado como una parte de la producción agrícola, creó riquezas. Flandes, el principal mercado de lana, se convirtió en el centro de la producción textil industrializada. Hasta la revolución industrial del siglo XIX, esta industria fue la más importante del oeste de Europa. Flandes fue la región más urbanizada de la Europa medieval. Sin embargo, los señores feudales locales aún sometían la mayoría de las ciudades.
Así surgieron nuevos centros urbanos alrededor de los viejos, villas bien ubicadas que existieron bajo la autoridad del señor de la villa. Esta división política tuvo un efecto perjudicial en la economía comercial de las ciudades. Los señores impusieron impuestos, peajes y derechos de mercado para aprovecharse de la riqueza comercial de sus ciudades, los comerciantes que viajaban de una ciudad a otra tenían que pagar tributos en repetidas ocasiones. A finales del siglo XI, se crearon nuevas condiciones políticas que favorecieran al comercio.
La divisa que permitió a las ciudades y a los reyes escapar del poder de los señores locales fue el privilegio real de incorporación. Los comerciantes de una ciudad solicitaban al rey un privilegio para gobernarse como una corporación independiente bajo la ley y su protección. El movimiento de los privilegios se extendió rápidamente por Europa. Los patriarcas y reyes de la ciudad reconocieron que la libertad era una condición necesaria para el desarrollo del comercio y la industria. Los comerciantes, quienes habían formado grupos para organizar y controlar sus actividades comerciales, dominaban entonces sus nuevas corporaciones urbanas. Otros grupos de artesanos urbanos - como carniceros, tejedores y herreros- también formaron sus gremios.
Ventajas del Comercio Internacional
Una de las ventajas del comercio internacional es consecuencia de las economías de escala: al aumentar la cantidad producida para satisfacer un mercado más amplio, los costes medios disminuirán. Además están las ventajas de la especialización: cuando un individuo se especializa en la realización de un trabajo concreto, adquirirá más habilidad y maestría en él que los que lo realizan de forma eventual; esa argumentación, válida para un trabajador individual, también es válida para una empresa y para un país.

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